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Partido Comunista
Proletario Colombiano

¡Proletarios del sistema, uníos por el poder político!
Editorial
Mayo 12 de 2026
¿Izquierda vs derecha?
En todas las naciones del mundo se vino comprendiendo con el tiempo, muy bien, el problema político fundamental que yace en cada momento de la historia. En el sistema proletarista de hoy la burguesía esquilma al proletariado sin miramiento de manera coercitiva como otrora al esclavo al fijársele por decreto ─como pena de muerte─ anualmente, un determinado precio por su fuerza de trabajo en cuanto salario, pudiéramos decir sin ambages, impuesto. Entre burgueses y proletarios se lleva a cabo la real lucha política en cada república como factores productivos que intervienen en la producción social de bienes materiales. En el campo la lucha se desarrolla entre el campesinado pobre y la figura del terrateniente propietario de tierras, ganado, simientes que concentra; los hay campesinos medios que aspiran a terratenientes. Pero la lucha allí sigue siendo entre el trabajador del campo y el propietario rico. El populismo es la actitud del campesino medio, progresista, liberal.
La pequeña burguesía partícipe en el proceso político como clase intermedia interviene integrándose al torrente político general de las clases poderosas dividiéndose todas ellas como sectores de “derecha e izquierda” para dirigir sus posturas contra su enemigo concreto en acción: el proletariado comunista revolucionario. No olvidemos que los sectores medios de la burguesía y pequeña burguesía todos también aspiran a ser miembros de la gran burguesía, de la oligarquía financiera, y de los monopolios. En tiempos de vacas flacas se aproximan al proletariado camuflados de revolucionarios y vuelven a alejarse al arrimo de la burguesía cuando advierten algún auge económico. Estas clases se han unido contra el proletariado todo el tiempo adoptando ciertos rótulos políticos, procurando presentarse en facciones, pero el interés es único para todos: la obtención gratuita de plusvalía, plusproducto producido todo por el proletariado mediante plustrabajo.
Todo parece más una trama, un cuento trivial, chino. En sus rimbombantes, y altisonantes discursos electoreros nadie menciona la existencia de clases sociales antagónicas que luchan entre sí, este asunto es velado siendo esta existencia la real estructura económico social de la sociedad en su conjunto mientras este partido quiere poner en práctica las ideas de Marx sobre la “inevitable conquista del poder político por el proletariado”. Al aceptar el concepto de lucha de clases deviene la necesidad de explicar la existencia del Estado y de qué se trata, el carácter de la dominación política y cuál su papel en la historia humana en el tiempo. “Izquierda y derecha” se sitúan cual paralelas verticales en donde en cada una terminan encajadas, amoldadas, acopladas clases enteras y tendencias sociales diversas como compromete precisamente la burguesía y pequeña burguesía en el progresismo izquierdizante y vergonzante al ponerse en el plano de la “izquierda”. Constituye una diseminación o dispersión de la corriente o clase burguesa en grupúsculos hasta sectarios.
Se propaga y promueve por los grandes medios la idea “izquierda vs derecha” como elemento distractor ideológico, táctico y estratégico contra el proletariado candoroso y el estado de ánimo conformista e ingenuo de las amplias masas proletarizadas, sin formación política que es asimilado pasivamente e interpretado a cabalidad por los candidatos del progresismo como “revolución pacífica”, la propuesta por Cepeda. Ni tan “pacificas” son las revoluciones como pretende hacerlo creer Cepeda; él será el único que se traga el cuento. La “pacífica” revolución burguesa hace rodar por el suelo la cabeza de Luis XVI y su mujer. Sin traer a colación otros ejemplos en la historia como las guerras de independencia.
“Izquierda vs derecha” y sus similares: “progresista vs reaccionario”, “liberal vs conservador”, “demócrata vs republicano”, son uno y lo mismo, derivado esto de 1789 en Francia entre jacobinos y partidarios del rey los primeros la burguesía en ascenso y los segundos partidarios de la monarquía reaccionaria conservadora del estamento servilista, o feudal como se le conoce, asumiendo unos como izquierda y otros como derecha. Dicotomía transmitida hasta hoy por las generaciones políticas en formación. Esta “pugna” lanza un velo a la lucha política del proletariado enervado y acapara la atención de las masas oprimidas conduciéndolas al engaño y la mentira fundamento del progresismo burgués de Petro y sus correligionarios.
